Objetivos del Jutba:
· Explicar lo que el musulmán debe hacer después de finalizar Ramadán.
· Presentar la asistencia social que existe en el Islam.
· Aclarar cuáles son las prescripciones relacionadas con Zakat Al Fiter y Salatul ‘Id y cuál es la sabiduría detrás de ellos.
Alabado sea Al-lah, Señor del universo. Lo glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados y a Él nos encomendamos. Nos refugiamos en Al-lah del mal que existe en nuestras propias almas y de los perjuicios de nuestras malas acciones. A quien Al-lah guía nadie puede desviar, y a quien extravía nadie puede guiar. Atestiguamos que nada ni nadie merece adoración sino Al-lah, Único, Quien no tiene copartícipe alguno. Atestiguamos que Muhammad es Su siervo y Mensajero. Alabado sea Al-lah, Quien legisló una religión que contiene todo el bien y felicidad habidos y por haber para los que se apeguen a Sus mandatos. Alabado sea Aquel que estableció por medio del Islam la justicia verdadera para todos los seres humanos.
¡Hermanos! Teman a su señor y mediten sobre cuáles son las buenas obras que han hecho durante Ramadán. Este mes es un huésped que se prepara para partir y será un testigo a favor de ustedes o en su contra, según las obras que hayan realizado y la intención con la que las hicieron.
Hermanos y hermanas, no retrasen el arrepentimiento sincero ni dejen de hacer todo lo bueno que puedan en dichos y hechos antes de que se termine este maravilloso tiempo. Busquen acercarse con estas acciones a su Señor, para que así, tal vez, se expíen los pecados o las faltas que hayan cometido por negligencia y excesos en Ramadán, y de esta manera los libere del castigo infernal.
Al-lah nos ha legislado al final de este noble mes unos ritos de adoración con los que la fe puede incrementarse. Estos ritos complementan la adoración que hayan efectuado y perfeccionan la gracia de Al-lah sobre ustedes. Se trata del Zakat Al Fiter, At-Takbir (decir Al-lahu Akbar –Al-lah está por encima de todos y de todo) y Salatul ‘Id (la oración de la fiesta).
Zakat Al Fiter es una limosna que se hace obligatoria al finalizar el mes de Ramadán y es obligatoria al igual que el Zakat mayor anual.
Algunas personas desconocen la existencia de esta limosna o simplemente no la cumplen. Hermanos y hermanas en el Islam, hay consenso entre los juristas sobre el hecho de que el Zakat Al Fiter es obligatorio para cada musulmán que reúne las condiciones para pagarlo, y la prueba de su estatus legal es lo que se relata de Ibn Omar, que Al-lah esté complacido con ambos, quien dijo: “El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, impuso la limosna del fin de Ramadán a la gente, un Sa’ (dos kilos con 450 gramos aproximadamente) de dátiles o de cebada por cada musulmán, hombre o mujer, libre o esclavo”. [Bujari] Aquí, la orden del Mensajero de Al-lah, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, implica la obligatoriedad de esta limosna.
La prescripción de este Zakat en el Islam también responde a dos razones muy sabias:
La primera: Es una expiación y perfeccionamiento del ayuno que ha realizado la persona durante el mes de Ramadán, de toda falta grande o pequeña, de toda corrupción o exceso. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, hizo referencia a tal sabiduría en el Hadiz donde Ibn ‘Abbas, que Al-lah esté complacido con ambos, nos dice: “El Mensajero de Al-lah impuso el Zakat Al Fiter como purificación al ayuno del ayunante de todo exceso o corrupción que se suscitase en él, y como una ayuda alimenticia para los necesitados”. [Abu Dawud]
La segunda: Para aliviar el sufrimiento de los pobres y necesitados, ya que les evita tener que pedir a la gente en el día del ‘Id. También, esto implica infundirles alegría, aunque sea leve, en sus corazones en un día en que la gente celebra y se alegra, ya que les aligera los padecimientos y sufrimiento de la pobreza y la necesidad. Así, todos y todas compartimos el día de celebración del Ramadán sin importar el dinero.
Ahora, debemos saber hermanos que esta limosna es obligatoria, pero como en el Islam todo está pensado para facilitar los asuntos al creyente, también se deben cumplir ciertas condiciones para dar el Zakat Al Fiter:
Ser musulmán: no es obligación para el incrédulo aunque este tenga familiares musulmanes a los que deba mantener, pues esta limosna es un rito de adoración islámico y sólo es obligatorio sobre los musulmanes.
La posibilidad económica de pagar Zakat Al Fiter: esto se da al tener dinero excedente del gasto mínimo que debe realizar en la víspera del ‘Id o ese mismo día. Así pues, quien tenga más de lo necesario para solventarse la víspera o el día del ‘Id, deberá pagarlo, aunque después de darlo le sea imponible el Zakat mayor.
La entrada de su tiempo: Esta limosna se hace obligatoria al ponerse el sol del último día de ayuno de Ramadán, pues su tiempo es el fin del ayuno de Ramadán y esto se concreta en ese momento, porque después de eso ya no hay ayuno. El final de su tiempo es el rezo del ‘Id. Y no es lícito retrasar el pago de esta limosna hasta después del día del ‘Id. Si esto sucediese, se considerará una limosna voluntaria ordinaria, y ya no es Zakat Al Fiter. Que el fin de Ramadán sea el tiempo que indique la obligatoriedad no quiere decir que no se pueda pagar antes o que sólo pueda ser pagada desde el Magrib (ocaso) del último día del mes del ayuno hasta la oración de la fiesta. Todo lo contrario, se recomienda que se haga antes; es más, si la persona quiere pagarlo los primeros días de Ramadán, es aceptado y se vale como Zakat Al Fiter.
Si la persona tiene las condiciones económicas debe empezar el pago contando primero a su persona y luego a todos los que están bajo su manutención y tienen dependencia económica de él. Tal es el caso de los hijos, aunque no ayunen por ser pequeños, la esposa o la madre y también el personal doméstico de la casa. La prueba de esto son las palabras del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Empieza por ti y luego por los que tú mantienes”; y también: “Páguenlo por todos los que dependen de ustedes económicamente”.
Respecto a los que son aún embriones en el vientre de su madre en el momento del ‘Id, pues sus padres no están obligados a pagar Zakat por ellos; aunque si desean hacerlo, lo harán de forma espontánea y se les recompensará como tal.
En los primeros años del Islam se solía pagar esta limosna del Fiter en especie. Se pagaba un Sa’ que equivale a cuatro Mudd, que son cuatro porciones de grano a lo que cabía en ambas manos juntas. Y se solía pagar en trigo, cebada o hasta con dátiles y pasas. En fin, cualquier alimento que sea el acostumbrado de la zona.
Sin embargo, hoy en día nuestras circunstancias han cambiado, en especial para los que viven en las ciudades, y las medidas de peso de las primeras generaciones de musulmanes han sido sustituidas por el kilo o la libra. En este sentido, vale decir que el Sa’ de los Sahaba, que Al-lah esté complacido con ellos, equivale hoy a dos kilos y 450 gramos de peso, aunque es recomendable calcular siempre un poco más para no acabar faltando a la medida, según las distintas opiniones sobre su valor actual. La prueba de este eso son las palabras de Ibn ‘Omar, que Al-lah esté complacido con él, que dijo: “El Mensajero de Al-lah, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, impuso Zakat Al Fiter en la medida de un Sa’ de trigo”.
En nuestros días, es válido calcular el valor en dinero corriente, correspondiente al producto y peso que se especificó con anterioridad. En este sentido se aconseja a las personas que atienden en las mezquitas investigar los precios para esa fecha e instruir oportunamente a los fieles para facilitarles el pago de esta obligación.
Así pues, en las ciudades que acostumbran comer arroz, podrán calcular el valor de dos kilos y 450 gramos de arroz en ese día y pagar esa cantidad de dinero, aunque siempre es recomendable cotizar un poco más, dos kilos y cuarto por ejemplo, para cumplir con las diferentes opiniones respecto al valor actual de los pesos y medidas de las primeras generaciones del Islam, como ya se explicó.
Es conveniente insistir aquí en que esta limosna se paga a los pobres y necesitados específicamente, pues su objetivo es aliviar el sufrimiento y las penas de esta gente justo en el día del festejo al aliviarles un poco sus necesidades.
Le pido a Dios perdón por nuestras faltas. Háganlo ustedes también