Objetivos del Jutba:
· Explicar la grandiosidad del recuerdo de Al-lah en la vida del musulmán.
· Invitar a recordar a Al-lah en todo momento y situación.
· Prevenir al creyente de contarse entre la gente negligente y que se olvida de Al-lah.
Alabado sea Al-lah, Señor del universo. Lo glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados y a Él nos encomendamos. Nos refugiamos en Al-lah del mal que existe en nuestras propias almas y de los perjuicios de nuestras malas acciones. A quien Al-lah guía nadie puede desviar, y a quien extravía nadie puede guiar. Atestiguamos que nada ni nadie merece adoración sino Al-lah, Único, Quien no tiene copartícipe alguno. Atestiguamos que Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, es Su siervo y Mensajero. Alabado sea Al-lah, Señor del universo.
Les recomiendo, hermanos, teman a Al-lah el Todopoderoso. Témanle en secreto y en público, témanle, adórenlo e inclínense ante Él y hagan el bien para que obtengan el éxito.
El corazón del ser humano necesita restaurarse, necesita atención y, como los demás seres vivos, los hombres no pueden prescindir de determinados elementos para vivir y progresar.
Una de las cosas que acaba con todas las angustias, los problemas, y que nos protege de los enemigos, es el recuerdo de Al-lah, alabado sea, recordarlo a cada momento, en cada segundo de la vida, esta es la forma que tenemos para pulir los corazones y la medicina para arreglarlos, para que todos estemos sanos y salvos.
Dijo Ibn Al Qaiem, que Al-lah lo guarde en Su misericordia: “Escuché al Sheij del Islam Ibn Taimiah, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, decir: ‘El recuerdo de Al-lah es para el corazón igual que el agua para el pez. ¿Cómo sería el pez si se lo saca del agua?’”
Siervos de Al-lah, la relación entre el siervo y su Señor no se limita al momento en el que uno le ruega por la mañana o por la tarde y nada más. Hay personas que sólo recuerdan a Dios en el momento del Salat, pero luego caminan por el mundo negligentemente, pecando, haciendo lo que quieren sin ningún tipo de parámetros, ésta es una adoración engañosa, una en donde sólo se recuerda a Al-lah para pedirle, mas no para adorarlo.
La verdadera relación con Al-lah es que el siervo recuerde a su Señor doquiera se encuentre, y que este recuerdo de Al-lah sea acorde a sus órdenes y prohibiciones.
La religión monoteísta exhorta a que el musulmán se mantenga unido a su Señor, purifique su alma y su corazón, y tome de ello el auxilio que necesita y el éxito. Debido a esto es que ordena el Libro Sagrado y la Sunna profética incrementar el recuerdo de Al-lah, Todopoderoso, en toda situación. Al-lah dice en la Sura “Los Aliados”: {¡Oh, creyentes! Recordad constantemente a Al-lah, Y glorificadle mañana y tarde.} [Corán 33:41-41]
Y dice el Creador en la misma Sura: {Al-lah les tiene reservado Su perdón y una gran recompensa a los musulmanes y a las musulmanas, a los creyentes y a las creyentes, a los piadosos y a las piadosas, a los justos y a las justas, a los pacientes y a las pacientes, a los humildes y a las humildes, a aquellos y aquellas que hacen caridades, a los ayunadores y a las ayunadoras, a los pudorosos y a las pudorosas, y a aquellos y a aquellas que recuerdan frecuentemente a Al-lah.} [Corán 33:35]
También, el Mensajero de Al-lah, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, dijo: “Dos palabras amadas por el Clemente, livianas para la lengua, pesadas en la balanza: Glorificado y alabado sea Al-lah, glorificado sea Al-lah el Grandioso”. [Bujari y Muslim]
Al respecto de recordar constantemente a Dios, dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “¿Queréis que os informe acerca de la mejor de las obras, y de la más pura ante vuestro Soberano, que tiene más grados, que es mejor que hacer caridades con oro y plata…?” Dijeron: “¿Qué es Mensajero de Al-lah?” Les dijo: “El recuerdo de Al-lah”. [Ahmad]
También dijo: “Quien diga: ‘Glorificado y alabado sea Al-lah’, le será plantada una palmera en el Paraíso”. [At Tirmidhi]
Siervos de Al-lah, tengan siempre presente que a través del recuerdo de Dios el musulmán se protege de las desgracias, se le solucionan sus problemas y se hacen más llevaderos los reveses de la vida. Al-lah ha embellecido la lengua de quienes lo recuerdan como embelleció la luz de los ojos de los videntes.
Pero también deben saber que la lengua negligente es como el ojo ciego, como los oídos sordos, las manos paralizadas; quien no recuerda a Al-lah con sus obras, su pensamiento, su palabra, está convirtiendo su lengua en perezosa. El recuerdo de Al-lah es una puerta abierta para el siervo ante su Señor, y siempre permanece abierta mientras el siervo no la cierre con su negligencia.
Dijo Al Hasan Al Basri, que Al-lah lo tenga en Su misericordia: “Pierden la dulzura de tres cosas: de la oración, del recuerdo de Dios y de la lectura del Sagrado Corán. Si se encuentran con gente así, sepan que tienen la puerta cerrada”.
Los que abandonan el recuerdo de Al-lah o se olvidan de Él, son como personas muertas, y Satanás puede hacerlos caer en la falta que quiera.
Por otro lado, aquellos que recuerdan a Al-lah en cada momento de sus vidas tienen motivos para estar felices y llevar existencias plenas, porque el recuerdo de Al-lah es un motivo para evitar que la persona merezca la ira de Dios y sea arrojada al Fuego. Al-lah dice en la Sura “Los Ornamentos”: {A quien se aparte del recuerdo que el Misericordioso envió [el Corán] le asignaremos un demonio que será su compañero inseparable [y le susurrará el mal].} [Corán 43:36] Y dice también: {Mas quien se aleje de Mi Mensaje llevará una vida mísera, y el Día del Juicio lo resucitaremos ciego.} [Corán 20:124]
Dijo Ibn Abbás, que Al-lah esté complacido con ambos: “Satanás asedia el corazón del hijo de Adán; si se olvida y es negligente, le susurra; pero si recuerda a Al-lah, el demonio huye. Un hombre iba montado tras el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él; el animal tropezó y el hombre dijo: “Satanás lo ha hecho tropezar”. El Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, le dijo: “No digas que lo que motiva el tropiezo es Satanás, porque se agranda como una casa, mejor di: “En el nombre de Al-lah”, porque así se empequeñece como una mosca”. [Ahmad y Abu Daud]
Narró Ibn Al Qaiem, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, acerca de algunos salaf que decían: “Si se afirma el recuerdo de Al-lah en el corazón, cuando se acerca Satanás el ser humano lucha contra él, entonces se reúnen otros demonios y dicen: ‘¿Qué le sucede?’ Y les responden: ‘El ser humano está colmado del recuerdo de Al-lah’. Está a salvo de la hipocresía, libre de los cerrojos de las pasiones, es un puente que conduce al ser humano hacia la complacencia de Al-lah, y todo cuanto le ha reservado de delicias y placeres. Posee un arma poderosa, se menciona que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo acerca de la conquista de Constantinopla: “Cuando lleguéis a ella, no luchéis con las armas ni arrojéis flechas, decid ‘La ilaha il-la Al-lah’ (nada ni nadie merece ser adorado sino Al-lah) y caerá uno de sus flancos; luego digan por segunda vez ‘La ilaha il-la Al-lah’, y caerá otro flanco; luego digan por tercera vez ‘La ilaha illah Al-lah wa Al-lahu Akbar y se os abrirán las puertas, ingresad y tomad el botín”. [Muslim]
Hermanos, el recuerdo de Al-lah es lo más noble que alguien se pueda imaginar, lo más puro que pasa por la lengua y los labios que lo pronuncian. El recuerdo de Al-lah vivifica en las almas la grandiosidad de Dios. Así, el que recuerda a Al-lah frecuentemente siente felicidad, tranquilidad en su corazón y su cuerpo. En el Corán, en la Sura “El Trueno” dice: {Aquellos que creen, sus corazones se sosiegan con el recuerdo de Al-lah. ¿Acaso no es con el recuerdo de Al-lah que se sosiegan los corazones?} [Corán 13:28]
El Altísimo dice en un hadiz qudsi: “Yo estoy en los pensamientos de Mi siervo, estoy con él si Me recuerda, si Me recuerda en su interior Yo lo recuerdo, y si me recuerda ante una corte, yo lo recordaré ante una corte mejor (de ángeles)”. [Bujari y Muslim]
En una ocasión, Ali y Fátima se quejaron de no tener quien les moliera el trigo y que los quehaceres de la casa eran muy pesados, entonces ella le pidió un sirviente, y el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “¿No quieren que les indique algo mejor que un sirviente? Cuando se vayan a dormir digan ‘Alhamdu lil-lah’ (glorificado sea Al-lah) treinta y tres veces;, ‘Subhan Al-lah’ (alabado sea Al-lah) treinta y tres veces; y ‘Al-lahu Akbar’ (Al-lah es supremo) treinta y cuatro veces; son cien veces que se pronuncian con la boca y mil en la balanza”. Dijo Ali: “No dejé de pronunciarlas desde aquella vez”, un hombre le preguntó: “¿Ni siquiera en la noche de Siffin?”, le respondió: “Ni siquiera en la noche de Siffin”.
Cada uno de nosotros debe ser más consciente de la realidad que nos rodea. ¿En qué lugar quedan los desdichados que no recuerdan a Al-lah? ¿Dónde quedan con respecto a este fuerte protector? ¿No saben que para ingresar y salir del hogar hay un ruego? ¿No saben que hay formas de recuerdo de Al-lah antes de dormir y al despertarse? ¿Acaso no saben que todas las mañanas hay distintos ruegos y recuerdos del Creador, como también por la tarde? Incluso al mantener una relación sexual con la esposa, al ingresar al baño y al salir del mismo, en todo momento hay una forma de recuerdo de Dios.
¡Hermanos! Teman a Al-lah, y como dice el Sagrado Corán en la Sura “La Vaca”: {…recordad a Al-lah como recordáis a vuestros padres, y más aún.} [Corán 2:200]
Le pido a Dios perdón por nuestras faltas. Háganlo ustedes también.