Objetivos del Jutba:
· Invitar a conseguir el sustento por medios lícitos.
· Aclarar cuál es la balanza entre la búsqueda del sustento material y el ascetismo.
· Advertir sobre negar el derecho de propiedad injustamente.
· Mostrar la virtud del sustento lícito y la necesidad de evitar lo ilícito.
Alabado sea Al-lah, Señor del universo. Lo glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados y a Él nos encomendamos. Nos refugiamos en Al-lah del mal que existe en nuestras propias almas y de los perjuicios de nuestras malas acciones. A quien Al-lah guía nadie puede desviar, y a quien extravía nadie puede guiar. Atestiguamos que nada ni nadie merece adoración sino Al-lah, Único, Quien no tiene copartícipe alguno. Atestiguamos que Muhammad es Su siervo y Mensajero. Alabado sea Al-lah, Quien provee a Sus siervos y criaturas de día y de noche con la mejor provisión. Alabado sea Al-lah, en cuyas manos se encuentra la riqueza absoluta, y Quien la reparte como quiere, dando a unos más que a otros.
¡Siervos de Al-lah!
Hermanos y hermanas, ¿quieren lo que es bueno para la fe, para el mundo material y el del más allá? Entonces busquen su sustento a través de los medios lícitos que Al-lah y Su Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, dictaminaron. Sepan que nuestro Señor nos ha permitido todo lo bueno y nos ha prohibido lo impuro y lo que hace mal. El bien está en todo lo que es beneficioso en sí y que no daña al individuo en lo físico, mental o espiritual; que no atenta contra la estabilidad de la familia ni la sociedad, y que no se obtiene de forma prohibida o pecaminosa.
Procurarse el sustento y buscarse los recursos para vivir es algo prescrito por la Sharia y requerido por el alma y por naturaleza. Al-lah hizo del día un tiempo para procurarse el sustento y buscarse la vida en infinitas formas; nos ordenó deambular por la tierra para nutrirnos con Su dotación.
En el Corán Al-lah comparó a aquellos que van por la tierra procurando Su gracia y sustento con los luchadores esforzados por Su causa, tal como dijo en la Sura “El Cobijado”: {… otros de viaje por la tierra procurando el sustento de Al-lah, y otros combatiendo por Su causa. Recitad, pues, lo que sepáis de él [el Corán].} [Corán 73:20]
Y nos informó el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Nunca nadie comió mejor alimento que el fruto de su trabajo; y el Profeta David, la paz sea con él, sólo comía de lo que conseguía con su propio esfuerzo”. [Bujari]
La independencia económica, queridos hermanos, a través del sustento lícito es un alto honor y una destacada virtud; tanto así, que el Califa Omar ibn Al Jattab, que Al-lah esté complacido con él, dijo: “El mejor momento y lugar donde deseo que me llegue la muerte es en el mercado, comprando y vendiendo para mantener a mi familia”.
También, tenemos la sabiduría del Profeta Luqman, la paz sea con él, en el consejo que ofreció a su hijo, le dijo: “¡Hijo mío! Evita la pobreza a través del sustento honesto y lícito, porque todo aquel que es azotado por la pobreza se caracteriza por tres malos atributos: negligencia en la práctica religiosa, debilidad mental y pérdida del recato”.
En el sustento lícito y la pureza de los bienes está la plenitud de la fe, la salvación de la honra, la prestancia y la dignidad. Y es sabido que el objetivo de todo esto es sustentarse con cosas buenas, pues Al-lah es bueno y no acepta sino lo bueno. Al-lah les ordenó a los creyentes de la misma forma que se le ordenó a los Mensajeros, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con ellos: {¡Oh, Mensajeros! Comed de las cosas buenas y obrad con rectitud, que Yo bien sé lo que hacéis.} [Corán 23:51], y dijo: {¡Oh, creyentes! Comed de las cosas buenas que os Hemos proveído, y agradeced a Al-lah, si es que adoráis sólo a Él.} [Corán 2:172]
Y uno de los objetivos más excelsos del mensaje de Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, es el de declarar lícitas las cosas buenas y declarar prohibidas las cosas impuras, y en el Día de la Resurrección los buenos y puros tendrán el mejor final, dijo Al-lah en la Sura “Las Abejas”: {Cuando los Ángeles tomen las almas de los piadosos les dirán: ¡La paz sea sobre vosotros! Ingresad al Paraíso por cuanto habéis obrado.} [Corán 16:32]
El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Hay cuatro cosas que si las tienes no te importará lo demás que te pierdas del mundo: cumplir con lo que te han confiado, la veracidad, el buen carácter y la moderación en el alimento”.
La procura del sustento lícito y su búsqueda es algo obligatorio y necesario para todo musulmán, no habrá ningún ser humano el Día de la Resurrección al que no se le pregunte de dónde obtuvo su sustento diario, cómo lo obtuvo y en qué lo gastó. Es obligación de todo musulmán y musulmana asegurarse de distinguir el sustento lícito del ilícito, para procurarse y gastar sólo en lo permitido.
Miren el gran ejemplo dejado por Abu Baker As-Siddiq, que Al-lah esté complacido con él, a quien su sirviente le trajo algo de comer y lo comió. Luego le dijo el sirviente: “¿Sabes de dónde saqué lo que te di? Simulé ser un adivino en la época de la Yahilia (antes del inicio de la revelación) sin saber cómo hacerlo; pero logré engañar a un hombre y el luego me dio lo que comiste”. Entonces Abu Baker, que Al-lah esté complacido con él, se provocó el vómito para sacar todo lo que tenía en su vientre. [Bujari]
En una de las versiones de este relato, se mencionó que Abu Baker, que Al-lah esté complacido con él, le respondió al sirviente: “Aunque tuviese que salir mi alma con este alimento lo habría expulsado igual. Al-lah, perdóname por lo que cargan las vías sanguíneas y mezclan los intestinos”.
Una vez, Omar, que Al-lah esté complacido con él, bebió una leche que le agradó, así que le preguntó a quien se la ofreció: “¿De dónde la conseguiste?” Le respondió: “Pasé por donde están los camellos donados en caridad y los vi bebiendo agua, así que ordeñé un poco”. Omar, que Al-lah esté complacido con él, se introdujo la mano a la boca y vomitó. También encontramos la historia en la que una mujer creyente le decía a su esposo: “¡Oye, teme a Al-lah en lo que traes para nuestro sustento! ¡Mira que podemos tener paciencia ante el hambre, pero no podremos tener paciencia en el fuego del Infierno!”, es decir, que ella prefería pasar hambre a consumir cualquier alimento que hubiese sido conseguido de forma ilegal.
El sustento ilícito trae graves consecuencias al individuo y a la sociedad: retira las bendiciones, extiende los vicios, se suscitan desgracias, crisis económicas, desocupación e injusticias, lo que vemos en la actualidad en todas partes del mundo.
Muchos de aquellos que se sustentan con lo ilícito se excusan en que no encuentran otros trabajos o no saben hacer cosas diferentes, estas no son razones para mantener sus vidas con lo ilícito, pues aquel que gasta dinero haram no obtiene bendiciones, por más que se prosterne en la oración.
El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Vendrá un tiempo en que la gente no se preocupará de dónde se origina su sustento, si de lo lícito o de lo ilícito”. Y algunos relatores agregaron: “A esos no se les responde sus plegarias”.
Queridos hermanos, es nuestra obligación asegurarnos de que nuestro sustento provenga de orígenes lícitos, y debemos evitar los recursos sospechosos. Respeten los derechos de las personas, remuneren su trabajo, respeten convenios y contratos; eviten el engaño, el fraude, el retraso y la postergación de las deudas.
Teman a Al-lah, lo lícito es abundante y bueno, purifica los corazones y anima los órganos, y mejora la situación y condición personal, sana y permite que las plegarias sean respondidas.
El Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, dijo: “Quien haya cometido alguna injusticia contra su hermano, en su honor o sus bienes, debe repararla hoy antes que se le exija en el día en que no valgan ni el oro ni la plata. Y si tuviese alguna buena obra, se tomará de ella en proporción de su injusticia. Si no tuviese, se tomarán las malas obras de su víctima y se las anotarán a él”. Lo citó Ahmad.
Le pido a Dios perdón por nuestras faltas. Háganlo ustedes también.