Objetivos del Jutba:
• Recordar a la gente los esfuerzos de los Profetas, la paz sea con ellos, para divulgar el Mensaje de Al-lah.
• Animar a los divulgadores musulmanes a implementar el método de los Profetas, la paz sea con ellos, auténtico y efectivo.
• Mencionar la necesidad de actualizar los métodos de divulgación del Islam según las circunstancias.
Alabado sea Al-lah, Señor del Universo. Lo glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados y a Él nos encomendamos. Nos refugiamos en Al-lah del mal que existe en nuestras propias almas y de los perjuicios de nuestras malas acciones. A quien Al-lah guía nadie puede desviar, y a quien extravía nadie puede guiar. Atestiguamos que nada ni nadie merece adoración sino Al-lah, Único, Quien no tiene copartícipe alguno. Atestiguamos que Muhammad es Su siervo y Mensajero. Alabado sea Al-lah, Quien envió a Sus Profetas y Mensajeros para aclararles a Sus siervos qué creer de Él y cómo hacerlo. Alabado sea Al-lah, Quien nos agració con hombres de conducta intachable para que nos trasmitieran Su Mensaje, el Islam, y nos guiaran a la forma correcta de adorarlo.
Queridos hermanos y hermanas:
Nuestro Jutba de hoy gira en torno al método más efectivo y preciso para la divulgación del Islam, de todos es el más claro, determinante y el que brinda las evidencias más elocuentes. Se trata de un sistema que quien lo sigue se salva y triunfa; mas quien lo distorsiona, se desvía y se aleja del sendero recto. Este método de Dawa es aquel al cual se ciñeron los Profetas, la paz sea con ellos, para la divulgación del Mensaje de Al-lah.
Este método es puro y beneficioso, todo musulmán y musulmana debe conocerlo para poder invitar a la gente hacia la adoración única de Al-lah, es el mejor que ha conocido la humanidad y, por tanto, es deber de todos implementarlo.
La esencia de la prédica de los Profetas, la paz sea con ellos, como ya saben ustedes, hermanos y hermanas, consiste en invitar a la gente a la adoración exclusiva de Al-lah, sin asociarle nada ni nadie, tal adoración debe llevarse a cabo siempre, con todas las palabras y los actos de los verdaderos creyentes. Dijo Al-lah en la Sura “Las Abejas”: {Por cierto que enviamos a cada nación un Mensajero [para que los exhortase a] adorar a Al-lah y a evitar al Seductor.} [Corán 16:36]
Al-lah aclaró en el Corán cuáles son los fundamentos de este método profético de divulgación con todo detalle, explicó con precisión cómo se debe presentar el Islam a los individuos, a las naciones, a los gobernantes, a los poderosos, a los débiles, a los ricos y a los pobres, en fin, a todo aquel a quien deba llegar el mensaje.
El Corán menciona las historias de los Profetas, la paz sea con ellos, y sus naciones: cómo Al-lah socorre a Sus Mensajeros y a sus seguidores, cómo derrota y frustra los planes de sus enemigos sin importar si son gobernantes u hombres de gran importancia –como el Faraón o Nimrod–, potentados –como Qarún–, o familias, tribus o naciones enteras –como ‘Ad o Zamud–.
El Sagrado Corán es un libro que trata diferentes temas, gran parte de su mensaje se centra en explicar e invitar al Tawhid, que es la creencia en la unicidad absoluta de Al-lah, en alentar la fe verdadera; también es un libro de legislación, de conocimiento y sabiduría, de plegarias, adoración ritual, mandamientos e invitaciones. Así como es un libro de amonestación, también lo es de criterio racional.
Dentro de todo este abundante e importante contenido podemos encontrar las pautas para hacer Dawa, es decir, divulgar el Islam, de manera correcta, de acuerdo al ejemplo y la guía que siguieron y nos dejaron los Profetas, la paz sea con ellos.
Ahora, para conocer los fundamentos prácticos del método profético de divulgación del Islam, meditemos acerca del contenido de las siguientes aleyas del sagrado Corán y el siguiente Hadiz:
· {Y enviamos a Noé a su pueblo, y les dijo: ¡Oh, pueblo mío! Adorad solamente a Al-lah, pues no existe otra divinidad salvo Él. Por cierto que temo que [si no creéis en Él] os azote un castigo terrible.} [Corán 7:59]
· {Y al pueblo llamado ‘Ad le enviamos a su hermano Hud [como Profeta] y les dijo: ¡Oh, pueblo mío! Adorad a Al-lah, pues no existe otra divinidad salvo Él. ¿Acaso no teméis [Su castigo]?} [Corán 7:65]
· {Y al pueblo llamado Zamud le enviamos a su hermano Saleh [como Profeta]. Les dijo: ¡Oh, pueblo mío! Adorad a Al-lah, pues no existe otra divinidad salvo Él.} [Corán 7:73]
· {Y al pueblo llamado Madian le enviamos a su hermano Jetro [como Profeta], quien les dijo: ¡Oh, pueblo mío! Adorad a Al-lah, pues no existe otra divinidad salvo Él.} [Corán 7:85]
· Ibn ‘Abbas, que Al-lah esté complacido con él, relató que el Mensajero de Al-lah, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo a Mu’adh ibn Yabal, que Al-lah esté complacido con él, cuando lo destinó al Yemen: “Por cierto que vas a un pueblo que es de la Gente del Libro. Lo primero a lo que debes invitarlos es a dar testimonio que no hay nada ni nadie que merezca ser adorado sino Al-lah, y que Muhammad es mensajero de Al-lah. Si te obedecen en eso, pues indícales que Al-lah les ha impuesto cinco rezos durante el día y la noche. Si te obedecen en aquello, pues diles que Al-lah les ha impuesto una limosna que se toma de sus ricos y que se distribuye entre sus pobres. Si te obedecen en ello, pues cuídate mucho de no tomar sus posesiones más valiosas y cuídate de las súplicas de los oprimidos, pues no hay ningún obstáculo entre ellas y Al-lah”.
También, Al-lah menciona en el Corán la prescripción de usar un discurso suave y cortés. Al-lah dijo: {Y habladle cortésmente, para que así recapacite o tema a Al-lah y se arrepienta.} [Corán 20:44]
Ahora también escucharemos algunos ejemplos de este discurso cortés y sabio que Al-lah dispuso para que sea el método de Sus Profetas, la paz sea con ellos, y ellos lo practicaron con distintas modalidades, ya sea contando historias, advirtiendo o anunciando.
Analicemos el caso del Profeta Yusuf (José), la paz sea con él, y lo que les dijo a sus compañeros de prisión: {Los que adoráis en vez de Él no son más que nombres que habéis puesto vosotros y vuestros padres [a piedras y estatuas], y Al-lah no les confirió poder alguno para ello. Ciertamente el juzgaros compete a Al-lah, Quien ordenó que no adoréis a nada ni nadie excepto a Él; esta es la religión verdadera, pero la mayoría de los hombres lo ignora.} [Corán 12:40]
O el caso del Profeta Hud (Job), la paz sea con él: {Y los hombres de su pueblo, que cometían obscenidades, se presentaron presurosamente ante él, y éste les dijo: ¡Oh, pueblo mío! Casaos con las mujeres, pues ello es lo lícito para vosotros, temed a Al-lah y no me avergoncéis ante mis huéspedes. ¿Es que no hay entre vosotros ningún hombre recto?} [Corán 11:80] Y en lo que respecta a anunciar y advertir, le dijo Hud a su gente: {Y si rechazáis [mi exhortación], por cierto que os transmití aquello por lo que fui enviado a vosotros, y mi Señor [os destruirá y] os hará suceder por otro pueblo diferente [que creerá], y sabed que no Le perjudicáis en nada [con vuestra incredulidad]; en verdad mi Señor es Protector de todas las cosas.} [Corán 10:57]
Y Nuh (Noé), la paz sea con él, le dijo a su gente: {Y les dije: Implorad el perdón de vuestro Señor, pues es Remisorio, y así os enviará del cielo una lluvia abundante. Y os concederá muchos bienes e hijos; también jardines y ríos. ¿Qué os sucede que no teméis la grandeza de Al-lah?} [Corán 71:10-13]
Vemos también que parte del método profético consiste en invitar a la gente al Islam en todo momento apropiado, ya sea de día o de noche. Al-lah menciona el ejemplo de Nuh (Noé), la paz sea con él, en sus propias palabras: {Dijo Noé: ¡Oh, Señor mío! Por cierto que exhorté a mi pueblo noche y día. Pero mi exhortación sólo ha servido para que se aparten aún más [del camino recto]. Y toda vez que les llamé hacia la guía para que Tú los perdonases, se pusieron los dedos en los oídos, se cubrieron con la ropa, se obstinaron y se ensoberbecieron. Además, los llamé abiertamente y los exhorté en público y en privado.} [Corán 71:5-8]
El más claro ejemplo es el Profeta Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, que fue enviado por Al-lah para guiar a las personas hacia el Islam. Cuando él estaba en la Meca seguía a sus habitantes día y noche invitándolos a la adoración exclusiva de Al-lah, sin descansar, aun cuando fue perseguido y desterrado de la ciudad.
Le pido a Dios perdón por nuestras faltas. Háganlo ustedes también.